Cada uno de estos trajes está documentado en una época y en una zona diferente de Galicia. Son trajes tradicionales, basados en un riguroso trabajo de investigación realizado por el artesano José Antero Rodríguez, encargado de la imagen de la agrupación.

Musica
Las piezas musicales de Queixumes dos Pinos son, en su mayor parte, composiciones populares gallegas que proceden de diferentes puntos de nuestra Comunidad Autónoma. La mayoría se corresponden con piezas de baile, y otras son piezas musicales que forman parte de la historia de la música gallega. También tienen canciones de composición propia
.
Los componentes del grupo aprenden a tocar estas piezas en la Escuela de Música, donde reciben una completa formación tanto en solfeo como en los diferentes instrumentos de gaita y percusión, así como de canto tradicional.


La agrupación cuenta con una escuela de música y de danza ubicada en el barrio de O Couto de Ourense (rúa Zurbarán, nº 25, bajo). En esta escuela central estudian 150 alumnos, y cerca de 450 desarrollan sus estudios en los diferentes centros, asociaciones y ayuntamientos en los que el grupo imparte clases.
Ganas de aprender, ilusión por conocer el folclore tradicional gallego y capacidad para realizar una actividad en la que predomina el concepto de grupo por encima de la individualidad son las únicas cualidades que se necesitan para formar parte del colectivo, al que se puede acceder a partir de los cuatro años de edad.
Queixumes dos Pinos interpreta danzas de todas las provincias gallegas, intentando siempre transmitir a cada baile el estilo propio de la zona de la que proviene. Además, y dada la proximidad con Portugal, también bailan piezas de la zona de la raia, muy influenciadas por la música y el baile tradicional del país vecino.
Para recopilar estas piezas, la agrupación lleva a cabo un riguroso trabajo de investigación recorriendo los lugares donde se bailaban. En su repertorio cuentan también con otras coreografías que aprenden en los numerosos cursos en los que participan. Es por eso que cada pieza que bailan tiene sus características propias, en función de la ubicación geográfica a la que pertenezca.
Queixumes dos Pinos interpreta fielmente estas piezas, haciendo solo pequeños arreglos coreográficos en aquellas danzas que lo requieran. Las danzas procesionales no sufren ninguna modificación.
Bailes más importantes
La Danza Procesional en honor a la Virgen de los Gozos es una de las piezas de mayor valor sentimental para Queixumes dos Pinos, por ser la virgen de la Iglesia que estaba cerca del centro de ensayo en Os Gozos. Pero hay otras piezas importantes para la agrupación. Entre ellas figuran la Muiñeira de Camposa, por ser uno de los bailes en los que el público más se involucró y disfrutó durante las primeras actuaciones del grupo. También A Pandeirada de Ourense, por ser la pieza con la que comiezan a bailar los niños del grupo. Y, por último, la Muiñeira de Areal, una coreografía de gran viveza y espectacularidad que encumbró al colectivo para conseguir los mayores éxitos internacionales.